domingo, 27 de julio de 2008

Binarismo

Cuando pienso en lo absurdo de la existencia,
me pregunto cómo salir por la tangente,
porque si lo absurdo encuentra su contrapartida,
¿Qué será no existir sino lo más significativo de este viaje?

Si salir de aquí, es por allá,
¿Dónde es por allá sino es lo que no es por aquí?

Qué será de nosotros siguiendo esta lógica...

Palabra a Palabra

Si saltamos charco a charco y
salpicamos gota a gota,
respiramos paso a paso...

¿Vivimos... muerte a muerte?

Please

Cual pétalo en verano se despide de su primavera que lo vio nacer, el sollozo que causaba insomnio a sus aposentos oscuros regresó, no son en este lugar, las mismas cosas que solían ser cuando todavía podían respirar el aroma exquisito.

Nosotros los que éramos antes, por alguna sabia razón hemos dejado de serlo, con el tiempo las cosas se han ido transformando y cobrando un matiz renovador. No hay nuevas que resurgan sino de las cenizas, como un ave Fénix en su culminación, desde la grieta del caparazón. Escabullirse por ese orificio todas las cosas que no conocerás, porque padeciendo la omnipotencia de saber, es imposible atrapar algo de esta verdad.

Hay un espejo rasgado, hay dos rasgos que no vas a asir, hay ojos que miran de más y dos oídos que no saben escuchar. Una mente robada, un patito en creatividad. Dos oraciones trilladas con dos ideas plagiadas. No me vengas con cuentitos de historias fantásticas, porque es esta sola y miserable realidad. Pesimista o negativo mi quehacer, al fin fructífero mi preguntar.

Volver a indagar aquellas respuestas para no abandonar la autenticidad, que muchos carecen, que otros adolescen, algunos imitan y al fin en este campo de capitales culturales ¿Qué elemento de la estructura comandará? Vamos vamos, mi fálico significante, ahí donde agujero recortas, acá donde no sabemos qué. Sino hay a quién a acudiar, no te estoy llamando, aquí donde no hay ecos y son vacíos, aquí es donde irremediablemente quiero estar, y volver a pasar, y pasar y volver... ¿Qué sabrás de lo incierto de estas marcas? ¿Qué sabrás de lo imposible?

Salirse hacia adentro, retornado por fuera, enroscando una temporalidad inmutable con dos cuerdas sin aguja y un barrillete sin cola. Esta brújula marchita no se ha dejado domeñar, porque sus cardinales aún cantan, silvando bajito... con falsa modestia. Me aburrí de aburrirme y todavía sigo dando vueltas, por traviesos pasillos neuronales, tan sólo por pasear.

Porque aquí es donde termina y también me cuestan los puntos finales, prólogo de un nuevo comienzo, epílogo de un viejo acabar. Para retornar y que vuelva a dolerme, para volver y volver a estrellarme, para seguir pasando por lugares cuasidesconocidos, para que recuerdes que hoy incluso puede ser demasiado tarde, para empezar a ser original o dejar de ser un rejunte de imágenes ideales profanadas. Es un elección y hacerse cargo del después.

viernes, 25 de julio de 2008

Rano

Los de antes añoraban que hoy, fuera de otra manera de lo que hoy es. Resultan en aquellos momentos de iluminación que la ilusión logra pintar de colores un futuro abyecto, y como el presente sólo es ni pasado ni futuro, sólo podemos tener certeza de lo que fue. Por eso hoy no fue lo que en aquel momento se proyectaba como que iba a ser, pero eso no importa. Sucede siempre y en las mejores familias. Acaso, como si algo se presentara importante, no es más que justamente aquel disfraz, todos los príncipes son ranos, pero ¿Serán todos los ranos un príncipe... para una? Famoso momento convocado a ser el del enamoramiento. Pero no de todos uno puede enamorarse y no todo enamorarmiento conlleva a una (des)unión.
Pero no puede más que realizarse en base a cierta promesa de.. claro, disfraz, confianza, llámese como se llame, aquel núcleo indestructible, aquella incerteza dilemática. Somos dos, que no queremos ser uno, insistimos en seguir siendo dos, no podemos ser uno y sin embargo necesitamos del Uno, al menos como cierto lugar de llegada, como carretera principal. ¿A dónde vamos si vamos a ningún lugar? Si vamos a B, si vamos a C, si no vamos. Y si vamos, pero sin ir, siendos dos que pretenden ser dos ¿Dónde está la razón que le de medida a esta conjunción? Aquí los príncipes ranos son puras patrañas, señuelos a víctimas en cautiverío, a soñadores impíos, a místicos sin Dios. Proezas valen en sus insignificancias valiosas, acompañando detalles... hilos tersos inconfundibles al perseguidor de joyas en bruto, aquel incipiente molusco que aún bello, se entrega en ese beso compartido... uno rano más allá o más acá en la superficie de lo impensado.
Ahora, siguiendo sin hallar una medida ¿Qué es acaso los que nos une sino una oscura cosa? Escuchame vos, te lo pregunté más de una vez ¿Por qué estás aquí? ¿Qué es aquello que nos rehusamos a saber? ¿Será asible? ¿Será inefable? Y no me mientas porque te diré la verdad... tan sólo, para mi... es desconocido y no me vengas con la retórica del amor. Ayudame a escribirlo.
Dime ¿Che vuoi? Aún sin saber si quisiera saber esa respuesta, vos tampoco me lo podés decir. Ok. ¿Qué puedo tomar como absurda garantía? Habrá un riesgo del que los dos seremos responsable si llega a ser: de haber emprendido este viaje en direcciones distintas.

martes, 22 de julio de 2008

lunes, 21 de julio de 2008

Notbody

Para abajo, para abajo, para abajo... y ¿Hasta dónde? Tocar fondo, ya. Quiero tocar fondo y desaparecer. ¿Am I here? Tocar donde estoy, sin saber como estoy. Si fuera fácil estar, si fuera fácil sentir, si fuera más fácil caer... hasta caer es díficil, desvanecerse, esfumarse de este encuadre insoportable. Mis lágrimas cayendo sin poder seguirlas, el odio dando una respuesta fútil ¿Por qué? ¿Por qué sigo acá? ¿Por qué sigo viva? No entiendo qué de esta pantomima puede ser una razón. Razón de qué.
Las palabras drenan un sabor que no tengo, envían mensajes de ficción que no veo, se clavan caprichosas por darle a este sufrimiento un desenlace ¿Feliz? Como si ahora no fuera un mañana, por el punto final que encarna, como si los interrogantes ya hubieran dado su respuesta, como si el juez hubiese emitido su veredicto. Si fuera culpable, solo cumpliaría una condena, el problema es que por ahí nunca es... Es absurdo, peor es sentir así y que no haya nadie a quién acudir.

viernes, 18 de julio de 2008

Circus

Los dolores regresan por las venas se hacen verdad, cuando no menos las mentiras las disfrazan para olvidar, en el zaguán de las lágrimas los ardores se hacen piel marcando a fuego lo irreparable. Tangencialmente, los recuerdos van abrazando la llaga y la herida se hace costra, la débil sutura empieza a dejar su cicatriz hasta que regresa con violencia aquel siniestro dolor, acontece vertiginosamente un devenir instántaneo de malvividos momentos, resurge de sus profundidades, con fuerte ebullición la sangre hirviendo cargada de angustia. Rasguña la herida, rompe con la cicatriz y la desprotección envenena el ser, otra vez el miedo, aquel temor con sabor a hiel, mientras siguen drenando velozmente el odio por el incipiente e histórico agujero que recuerda, que no sana... que no hay olvido, ni razón.
Nuevamente los avatares persecutorios de la insolente familiaridad que traiciona, cobarde, los seguros fantasmas que protegen de tanta atrocidad. "Venid a socorrerme ficción, venid a salvar mis penas esta noche sin refugios, cesad estos ruidos incesantes, apagad la turbulencia y encenced la turbina, hoy quiero volar... otra vez. Ya no sé de qué se tratan tus consuelos y sin embargo anhelo, la cálida pasión que calmaba, meciendo mi mirada, entornando mis oídos, adormeciento mi vida. No puedo volver, no hay camino de regreso ya no somos los de antes, tus puertas se cerraron tras de mi".
En la cueva profunda con escalofriantes susurros siento el desvanecimiento volver por mi, él vuelve. Yo siempre estoy. Si partir es quebrar y perder es doler, no hay qué me rescate de este circo macabro, ellos juegan con mi ser, de ellos depende mi... Y todo mi. Incluso, también aquello que off the record, nunca podría depender de mi. Sí, así es como lo absoluto hecho carne, te hace sentir. Así es como es, cuando ese Otro deviene Mantis, cuando es demasiado absoluto y nada depende de ti, cuando es demasiado absoluto que ni siquiera lo podés llamar para que venga a cuidarte...

lunes, 14 de julio de 2008

Desechos Humanos

Es subrepticio el cadente hormigueo, con olor a belladonna e idilios de libertad, se consume su contestura incosistente, tan transparente como la vida misma. No es ingenua su salida, no es sádico su proceder con incertidumbre debastadora, son las consecuencias persistentes de un suceder, han habido peores... siempre los habrán. También fueron más sabias otras decisiones acaecidas, pero no es inocente quien las anota, no son presuntos los aposteriori, que no decaigan a cualquier precio las letras que acunan este mensaje, que no malgasten sus dactilares los ilusos mercaderes.
No cuentan los arreglos, son viables los atajos, son agravios los del desprecio por la rectitud, son atavicos sus quehaceres y vestimentas. De lo más profundo surgen ahora arremetedores, luego de ser transformado por el temor, los deseos de venganza y desolación contra la raza impune, en racismo ultrayoico deshace la piedad y aparece sin represiones claramente el odio, el odio maldito que inyecta la sed de restitución.

Aquí se hace omnisciente la imposibilidad de la utopía, esas alevosías nunca son ciertas hasta que la degeneración toma su lugar, no hay escapatorias. Son viles. Te cruzan y vos no tuviste más que la culpa por no haber sabido elegir... este despotismo tan parecido a la sanguinaria guerra de los puestos, esta batalla a hurtadillas la vivimos todos los días. Solemos llamarlas arpías ¿Cuáles la diferencia con aquellos viles víctimas y victimarios?
No es rutina, pero es cotidiano en las afueras donde lo que no creemos exista, está. Sus aledañas costadas de barro, los techos de chapas, la extranjería que las caracteriza, ghettos de las urbe, comunas cuasi aisladas, con un cultura propia y sus atavios, sus lombrosos atavios. Los inviernos son cruentos pero mayor es el maltrato que retorna y sentimos en sus antentados contra la integridad. Aún así, de todos modos, ni loca me meto en sus costras a sanar la herida, hoy presa de mi ira, magullaría sus dolores -si los tienen- y su cinismo, sin llegar a ser una psicópata más.
Por suerte, ya no se ganan las confianza. Desgraciadamente, están hechos para morir. Nosotros también.

Memoria

Donde guardan los recuerdos
aquellos detalles sobresalientes,
de un mártir de ayer,
con aladas características de hoy.

Dame en aquel sabor,
una memoria sin lagunas,
pero que esta oscuridad
invasora, se desvaneza.

Las sensaciones vagas,
los sonidos primitivos,
unos ecos siniestros,
dame tranquilidad.

Este que es, no se sabe
conocido más que desconocer,
que sabiendo no encuentra
donde anclar una película
sin director,
sin productor,
sin guión,
catastrófica.

miércoles, 9 de julio de 2008

Un acto, cualesquiera, una pieza de la variedad, la más contingente. Tres pedazos, de una palabra cuartizada, una vertiente inevitable hacia lo más oscuro y enigmático. Porqué uno escribe y si uno escribe, escribe por escribir o tiene más que una razón sensata para escribir virtualmente, palabras y fonemas que nadie leerá o que leerán, pero en fin ¿Qué te retribuirán? No hace falta escribir, pero se sigue escribiendo. Los escritores profesionales corren el riesgo de que escribir se transforme en un "Hace falta" y ya no sea un "Hacer nada", digo hacer nada y no hace falta prácticamente se bideterminan. Igual, no viene al caso.
Tampoco hay caso, albedrío, jolgorio libre, liebres libres corriendo la liebre sobre la libertad del libertinaje gratuito. Pase libre al más bribón, vuelvo a encriptar sólo con el código de un saber que no existe, porque seguramente entalle un más allá, que ahora... no hay. O hay. ¿Quién sabe? Si la historia seguirá el mismo rumbo o si los pasos se bifurcarán, ya no es diacrónico mi inusitado recorrido, ahora lo asumo: es siempre rectangular. Y sólo por su Are, Rea, Era, y todas las combinaciones posibles que dan fuerza y esculpen anárquicamente o no, sólo que por suerte no lo sé, como para no detenerlo, al menos en caso de peligrosidad evidenciada, no importa.
La verdad es que no asumo mas que el juego sino el juego de jugar a que juego jugando, fabricando un brevaje insoportable, probablemente aburre. Pero así no me aburro, incluso me es probable que me divierta. ¿Lo ves? ¿Lo ves aparecer otra vez? Si tres piezas tengo, tres pedazos que posibilitan tantas oscuras cosas, cerrar los ojos, sentarme a hacer nada, sino hace falta más que hacer nada. Es lo que ahora estoy haciendo.
Antes cada vez sumergida en un discurso de hacer algo productivo, antes cada vez pensando en lo aburrido de aburrirse intentado desaburrirse, probando modos alternativos que aburridos... todo aburre, magnificamente infectando de inmovilidad, estas humildes tres piezas que harían poesía si las dejaran, haría más que oraciones y frases hermosas, harían nada. Son inofensivas, como todas las letras ¿Pero son inofensivas? Y de nuevo se embadurna del unguento amargo sabor a capitalismo agotador. Resulta indiferente si son o no son inofensivas, lo importante es en la mayoría de los casos me atrevería a decir, lo de ellos nos crea, en un ser... siendo un ser que no puede más que ser, no siendo. No se puede generalizar la experiencia, sólo puede decir que lo viví.
Allí estaba esperándome o yo a la espera de encontrarlo, cuando al fin "nos" dimos cita, en aquel encuentro todo se volvió imposible, inclusvo fue traumático. No hay palabras y no tenía nada para decirme ¿Qué le iba a decir yo? Aventuré unos balbuceos, mientras lloraba "Ah ya no puedo hacer nada" Zas! ahí lo atrapé, lógicamente, se me escapó pero su "pupu" dejó entre miradas que me hablaban, yo chupaba una lapicera y pensaba "qué será? qué será que me dejó esta frase y me dejó tirada?" o bueno, prefierí quedarme quieta, por si las moscas... llegaba a volver, seguramente lo haga. Como siempre, no será bienvenido, pero no hay nada que pueda hacer, ni siquiera culparme, lo probé no sirve. Hay algo que sí. Que cuando volvamos a no-vernos, ni escucharnos, etc etc yo esté haciendo nada. ¿De qué me podría culpar? "ocio! ocio!" Esa no serán sus palabras dignas, porque palabras no dice. Pero hay una voz que no se calla, por eso me callo yo, por si las dudas, me cayo.

domingo, 6 de julio de 2008

A mi no me vengas...

Para los que hacemos tanto que no paramos de hacer aunque no hagamos, haciendo. Maldita "h" que enmudece al capitán que comanda este hacedor movimiento, con sus sonidos-silencios, con sus mudas de ropas, a mi no me vengas...
Porque es imposible para nosotros los activistas contastes y apresurados, ir por la vida sin repudiar "Eh! No puedo no hacer nada. No puedo quedarme quieta" contraproducente consecuencia moviendo los pensamientos de acá, para allá, convirtiendo el tedio en un sinfín de hipotéticas teorías del "será que debe estar...". «Previsibilizando» como siempre cerrando.
Si nada no puedo no hacer, si su consistencia he de arrancarle, fu..fue..fuera! Off the record: piripiripipipii... iiiiiiiiiiiiiiii. Moverse, por incomidad no implica cambiar. Moverse, por "necesidad de hacer" (Castigo castigo castigo!!!) no implica implicarse. Por lo que, tampoco terminan importando las justificaciones. A mi no me vengas... con explicaciones.
Seré realista, como siempre déspota en esta controversial comedia dramática, de qué se trata innovar sino con lo que hay, y si tengo tres palabras, a saber, "no hacer nada" mejor drenar aquello que está de más en pos del placer y aprehender "hacer nada". A mi no me vengas con esa cosas de los límites, porque yo no te lo respeto.
Someterse a aquellas indomables batallas que se prestan al entretenimiento de la mente, castigan y esclavizan al cuerpo rebelllllllllllde -con muchas "eles" para que rebel y de se separen vía muralla letrada-. Un día había dicho yo que cuando uno se encontraba bien no tenía razones para escribir, no diré que descubro o lo diré literal, nunca es creación que no haya sido creada, pero si este mundo no es otro más que el que me creo y a la vez me crea ¿Quién va a crear en mi mundo sino yo, simultaneamente recreándome? ja! a mi no me vengas...
Entonces, en mi mundo, la creación es posible, gracias a que por suerte no puedo conocerlo todo. Aunque ingenuamente probablemente de modo inconciente, aspire a... en el mundo de los Otros, serán otros los próceres creadores de libertad, pero si me creo que creo, puedo creer en crear y crear y creer también en esto que creo y me crea por propiedad extensiva. Con aquellos que creemos en que las cosas que creemos que creamos, son más o menos, compatibles y nos damos el crédito de haber creado algo en lo que creemos. Bleh... simplemente es otro modo de hacer nada.
No hay consistencia más que contenedora de sentidos, sin más: insensatos. Yupiiii!!!

miércoles, 2 de julio de 2008

La Calesita

A la calesita nuevamente he llegado entre las sábanas y controvertidas vicisitudes, con la historia sin fechas, girando y girando. Circularmente volviendo al mismo lugar que ya no es singular, no es ni siquiera lugar, pues la calesita sigue dando vueltas sin marcas dejar. Porque las postas parecen ofrecer cierto triunfo al caminante, porque haciendo se concretan las fechas y los sitios históricos, que son sólo para quién deje allí una estigma. Lo convierta en tal.
No hay consistencia en las palabras que orales se volatilizan, qué cumplir sino nos olvidamos que hacemos aquí. Más que un compromiso, celebrar un espacio en el cual construir en equipo, de al menos dos. Aquellos andamios que se oxidan esperando que la calesita pare de girar, mientras comienzan a crugir las poleas del divertimento, se oscurece el paisaje, se olvidan las voces, los desiertos áridos comienzan a cubrir todo de arena y pesadumbre. La gota se hace pesada y no hay de dónde beber, cuando el precio por salir de aquí es tan bajo ¿Cómo revertirlo?
Si rebobinamos, vemos como llegamos acá... ¿En qué fallamos? Cambiamos de casette, y volvemos a grabar la misma historia en un escenario distinto. Rebobinamos. De adelante para atrás ¿Hemos aprendido algo? A veces no podemos ver lo obvio, no podemos escuchar las voces si los ruidos de la calesita no paran de taladrar la sien. Es momento de parar un segundo y sentir. Dejar de pensar y sentir. Hacer algo distinto, más que dar vueltas en la cabeza las palabras que ya pierden su sentido, por pensarlas y no ponerlas en marcha se agotan en la liquidez neurótica, en la cofradía de los pensamientos.
Sellar, marcar, tallar, hacer, construir, surcar, moldear. Para que la actividad no adquiera ese vicioso y vizcoso modo de ser, tan alienador como "calesiar", que no tome ese matiz oscuro y gris de la discusión estúpida alienadora, que la ocupación no sea no hacer nada. Que sea, para dejar de calesiar, innovar. Que no es fácil, pero tampoco imposible. Que el envión que empuja a la hamaca, nuestras piernas puedan sostenerlo, que no sea uno empujando el vagón, que las risas se conviertan en música y los canales áridos y estancos se cubran de alegría, cruzando y surcano. Que el agua tome consistencia en su fluvial movimiento. Que el espacio sea espacio móvil y recíproco, para todas las costas y las orillas, para que pueda mojarme los pies sin desilusionarme porque agua no hay, para que la frescura nos limpie la cara y nos haga sentir. Fluir.

viernes, 27 de junio de 2008

Alguna vez

Cuando empezás rompiendo aquel collage desarreglado, es siempre a condición de perder algo. Y ahora que me lo quiere arrancar, fuerte, muy forzado, el "ya" se estira, estilizado, insoportable. Pesado, es el retorno, tan denso como en serio es que me lo tomo, para agigantarlo, a pecho.
Ese silencio, debastador que romperías pero vuelve a enroscarte aquel karma que impide el disfrute, el relajo. Aquel insoportable ruido a bocinas, el que te aliena sin que puedas despegarte. Te chupa. Te sumerge. Es aquel, el insoportable peso que en su consistencia irresistible, se vuelve, imposible.
Nunca es por ahí, tampoco por allá. Es porque donde no querés andar, porque hay algo que no querés perder, hay algo a lo que te aferrás ¿Qué será mi querido... mi querido superyó? Pues, hazte a un lado, que aquí se desmantela tu encrucijada. Aquella, de la que me hacés cobarde, aquella a la que me hacés pertenecer, aquella que no compra ni vende, no siente ni llora, no tiene piedad, ni fe.
Mi humanismo superfluo, cubriendo el andragoso y desdeñado "coso" se diluye, recomponiéndose nuevamente, frente a tanto estupor. Su prohibido sabor y sus costras tan aguijonadas, me raspan tanto, las sufro demasiado. No me dejan una vuelta, no hay alternativas es o es, o no es. ¿Volverás a amenazarme de muerte? ¿Volveré a obedecerte? Sumisa a tus mandatos, me deslizo a hurtadillas para salirme de este meollo en el que compulsivamene me he entrometido, en tantos años, en cuantas cosas.


Me ha hecho esclava y si puedo elegir, creerme que puedo, creerme que elijo. Bajo estas circunstancias ¿Serán las notas aisladas las que mortifiquen y desluzcan el encanto? o será nuevamente el pentagrama, con unas notas alineadas, y silencios nombrados los me propuse componer. Escribir. Amor... de algo así se trata.
De construirle unas metáforas, una sintáctica frase hermosa que lo vista atractivom con collares y ornamentos decorosos, rococo. Tan barroco y romántico, tan presente y contempóraneo, revolviendo los azules pensamientos en un jarrón de cristal, transparente por donde aquella nervadura, hace inconfundible e irretornable el alma que el viento me quitó,
los futuros que no tendré, todos los deseos que no construí, como si alguna vez...
No queda más que el resto de esa espera desesperada, que cultiva expectativas vanas sobre la alfombra roja de las rosas que nunca, nombre tendrán.
Es el tiempo el amorfo se permite cambiar su forma, son los ritmos que mi exigencia no baila, los que traslucen esta antipatía que escondiendo la timidez que aunque parezca no ser así, es un no sé cómo se hace... ¿Me enseñás?


lunes, 16 de junio de 2008

P de Palabras

No me vendo como me doy, no me comprés como soy. Me abstengo en esta declaración, de la oratoria que no versé, per se me consta este momento que las marginadas comas, no negaré.
Me dice que no puntuo, es cierto que no. Porque fluyen rápidamente y coherentes, casi desquiciadamente las parafrénicas palabras que se exponen, se explotan mutuamente para ver quién sale a escena, desfilan elegantes con su cintura sinuosa y sus tildes ostentosas. No se dan cuenta. No sirven para nada.

El usufructo sólo las degradaría al entrar en un sistema económico, perdiendo su estética, esa beatitud, aún la más feas, convirtiéndose en bellas damas que candentes llaman al escritor, dan de mamar al lector. Y eso es sólo una de sus más preciadas características, con sus adornos exuberantes, las más excéntricas se dejan coquetear. Por eso es que son sobretodo inútiles, como todo, depende del ojo que mire, como todo: será mejor así.
En ocasiones nuestra mente le atribuye el futuro que construyen cerrando la entrada a la sorpresa que a veces cargan, con sus significados que no les pertenecen y las sobrepasan, es tan fuerte a veces la alienación que se pierde en la imagen, la sensación. Su imagen es siempre obnubilante, su impresión inolvidable. Como aquellos olores, algunos saberos, muchos recuerdos, impregnan la impronta continente de decires decorosos, de voces ausentes, de cartas amarillas. Y porqué no? De números rojos.
Taciturno ¿tácitamente su turno? Esa familiaridad nos permite desnudarlas, que tanto exhiben cuando aprendemos a tenerlas en cuenta, sin ser esclavos en su hilo ágil y verborrágico indisociable, como esta oración, como a veces la memoria. Sin ellas, no hay tiempo, ni ser.
¿Qué será el ser sino una cantidad de palabras que definen el ser?

miércoles, 11 de junio de 2008

Versificar

¿Y si me preguntan? Tu contestarás con la verdad. Esa verdad, que a vos tampoco eres capaz de confesarte, al punto de ignorarla, quizás sin querer decirla, misteriosa sepultura de las letras oxidadas en los dedos hinchados de tanto tipear, mientras sigue tipeando desertan las frases con sus nuevos sentidos y son todos repetidos.
Esa capacidad tan extraña de poder crear, sinceramente procreando, los colgajos de ideas que fragmentandas se escapan hacia allá, sin volver. Tampoco cantan. Pero se dejan leer, y qué lectura será posible sino impidiendo que broten desde sí mismas las letras que encriptan mensajes, entrelineas saber leer, entreguiones, saber hacer.
Lanzarse al abismo, casi renacentista con inadjetivables adjetivos que la cosifican despojándola de su imaginación, de su vuelvo nocturno que sabe amargo, que sabe más de lo que habla, que sabe entre las pupilas que no cristalizan, porque cristalizando, matan. Y en tal caso, allá se va también este automático modo de alienación a un decir ajeno. Que por ajeno, no es más ni menos mío, por tal me pertenece aunque no sea un bien transferible.
Si te preguntan por la verdad, haz lo que puedas. Yo elegiría callar todas las cosas que no diré, en pos de las que podría decir, pero no serán verdad más que a media, entonces para hundirme en un medio decir, ya tengo mi medio ser. Y otro medio. Un rídiculo que conservo por no perderlo.

lunes, 2 de junio de 2008

Ante todo.

Hierve por dentro el calor que no me dejas sacar, parecieran sucumbir al olvido las palabras que no quieres escuchar, como si mis frases fueran dagas retornan del vacío y hacen de los ecos un puñal en el pecho. Ante todo, soy un cuerpo.
Sobre todo, las negaciones de mi subjetividad, de mi dolor, de mi sensación me despierta bruzcamente, mientras sus tentáculos me estropean las víceras, si me vas escuchar te cuento, que ante soy un cuerpo limitado.
No es fácil congeniar con él, porque también se empeña en ofuscarme y en la lucha de los demás ¿Dónde queda mi deseo? porque te empeñas en aplacarlo, pero ves... que yerba mala nunca muere.También soy una psiquis.
Y toda esta peronata, para que entiendas, para que veas que padezco y fundamentalmente como otro no reconocido, frente al maltrato constante de la ausencia de simbolismos, pues si no vas a escribir sobre la piel con tus dedos... bievenido eres a hacerte un lado, ya sabés donde está la puerta y por si acaso se te ocurre olvidarte de tan preciado andamio, yo te lo señalaré.
Los juegos de almas infantiles podrán pudrirse en las cajas polvorientas, es este un lugar donde las cosas son en rigor de verdad o no son, no opción para la demagogia adolescente.

miércoles, 28 de mayo de 2008

By Nameless and PeZ

En el lecho nocturno se regocijan las almas bienaventuradas procurando un ensueño en donde no quede ningún risueño, mas diez destellos se despistan y algunos pocos se avistan. Son ellas las que mendigan naufragando en sus heridas, desterradas, infectadas, también humilladas, no dejan de preguntarse “¿Hacia dónde? Si camino no hay, cielos tampoco, ni siquiera asfalto encontramos. Andamos sin rastro y sin luz como fantasmas invisibles no vivimos sino seguimos pero… ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo querremos ser avistadas?” Sin porqué, sin para qué y sin embargo es menester aquella pregunta por el ser, que indudablemente las transporta a ese reino del no-ser.
Retorcidas almas sin pena, aún en desconcierto ofreciendo al mejor postor su vencimiento, queriendo olvidar aquel maldito número que convierte todo en pura comedia –tragedia-, presagio de lo humano, destiño inexorable de poseer un cuerpo aunque sin ello no valga la pena vivir. Morir al sentir o subsistir al pensar, a través de sucios harapos prestados, que las llevan entonces, a seguir un sendero que no quieren compartir.
Es nefasto este momento, supuran las almas mediocridad, mientras aquella vaga incertidumbre las devuelva otra vez al narcótico estado del preguntar.
Y es ese postor quién dirá apoderado de su libertad, hasta cuándo no más, y sin certeza o incerteza, todo devendrá rígida pereza, con estupor desenfrenado y mil astillas al costado, diluyéndose… se habrán liberado.

viernes, 23 de mayo de 2008

Sobre las eSes: Soledad

Ser sólo en soledad, soleándose bajo un ocaso crepuscular, arde pero aplaca, duele pero no asfixia. Es el placer de la soledad que seduce con su negligencia o es el calor de un abrazo compartido que agobia con su apriosionamiento o quizás no se trata de ninguna de las dos variantes para inventar una tercera, una conjugación fatal entre adormecimiento y despertares.
Porque solo vuelven las cuentas, porque a uno le pasan las facturas, porque divide y triunfarás…porque siempre es maquiavélico el final solitario ¿Cuál es el precio que pagarás por tu libertad? Es esa la paradoja pacificadora, es esa la diferencia. Parece que existen miles, pero en realidad son muy pocos, depende que ojo mire hay una divergencia entre el aislamiento y la soledad, pues entonces, no confundir: al vino, vino y al pan, pan.
Volvamos a la soledad, entre las S y las mujeres, es la más atrevida, quizás también la más martirizante o por ahí, depende del para quién. Lo cierto es que los puentes se están levantando y al final uno no sabe si reír o si llorar. Por mi parte, la elijo debes en cuando, entre la letra y ella, la conjugación trágica que podría superar al polvo originario, si se suplementa la inex-sistencia, podría ser dramático el final.
Los poetas la han necesitado en demasía para poder escribir, aunque del amor también escribieron, a veces dudo si la soledad no era una musa incomparable. Por eso me pregunto, hasta qué punto un poeta podría entonces metaforizar un amor sin hacer mención a la dama lenta y perversa ¿Hasta qué punto, entonces, no hablar de la soledad?
Retomo, porque me voy esquivándola. Nuestra relación es así: uso y desuso, en ocasiones abuso, pero es ella la que me tiene a mal traer, y cuando de llega de noche… la consecuencias son nefastas! Y si es domingo mejor ni hablar...
Entonces ¿Cuál es el problema de acostumbrarse a sus labios venenosos? Es claro, también algo insípido, pero seguramente excesivamente peligroso y por eso la advertencia, si se trata de aislamiento es un gran muro para no enfrentarse con los propios deseo indisociable del factor miedo. Si se trata de soledad… a mi no me han dejado sola, yo los he echado. A mi no me han echado, yo los he dejado partir. Más allá de los juegos, sólo es uno el resultado, solamente sola. Porque cuando me jacto de mi indiferencia, no soy más que indiferente… y no me esperes, porque no llegaré. Estoy rodeando el tema, lo sé. No puedo más que rodearlo.
A ver, una vez más. Habiendo descifrado la diferencia, habiendo aclarado que no es para nada fácil, faltaría entonces el encuentro. El encuentro con el silencio, con la oscuridad, con la opacidad, con el destierro, con la futilidad… sobre todo y en sentido directamente proporcional, con la creación. ¿Cómo crear si hay tanta gente dando vuelta? ¿Cómo aprehender lo que deseo si me la paso satisfaciendo a los demás? Finalizando, el ser no es sino existiendo, solo en ello se trata de la soledad menguante, hay límites y cuándo me voy en este viaje de ida, me fui.

jueves, 22 de mayo de 2008

Sobre las eSes: Ser

Para despue seguir con la seguidilla que aun no tiene nombre, un cuarto intermedio,
un tiempo muerto de ser y no-ser.

Ser sinceramente, ser y se disuelve en el no ser. No hay palabras para el ser que cree sentir y vive perplejo en su falta de sentido, que no puede ser que quiere ser siendo y no puede ser más que existiendo. Porque el ser se jacta y se describe, porque el ser está cosificado, porque el ser se engaña creyendo y pensando que mientras se piense es. Se mutila el ser, se sabe ser cuando de verdad no sabe ser ni de su ser, sobre ese vacío de ser se construye lo que se cree que podría llegar a ser, el ser.
¿Esencia es ser? Seres que no se cuestionan y otros que viven cuestionados, seres que gritan al cielo cuánta falta les hace no ser y seres que aullan al cielo mendigando un poco de paz frente a su ausencia de identidad.
¿Identidad es ser? Petrificados en sus principios y convicciones, enmudecidos en su ausencia de signos de preguntas, frente a la falta de senderos y flechas, seres descarrilados y seres alienados a lo más parecido del llegar a ser.
¿De qué hablamos cuando hablamos de ser? Si en el mismo ser se hunde la posibilidad del no ser, siendo… como pensar estático y superfluo las características esenciales de una persona. ¿Se trata de la personalidad? ¿Y entonces cómo definirla? Si al momento de definirla ya dejó de ser… porque el ser está inmerso en contradicciones inconexas quizás, o demasiado sobredeterminadas también. Y va y viene… y no es, pero empieza a ser y deambula como una sombra, se esconde como un fantasma… se escapa.
¿Es entonces el ser? Pero al pensarlo enseguida se decanta la posibilidad de no ser. Y se mezcla con la existencia, porque no hay ser ¿Pero hay existencia? Mas allá del ser… se puede existir sin ser…volvamos entonces, a sentir.Dejar de ser, para empezar a sentir existiendo.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Las Ventanas

Para mi su principal caracteristica: la transparencia, la conexión abierta o mediada pero siempre transparente, a veces opacada un día de lluvia, a veces totalmente clausurada por una persiana, las más rígidas para preservar el mundo interior son revestidas con rejas, frías, negras, estructuradas, qué será este interior sino un reflejo del yo, cómo serán estas ventanas sino un canal de comunicación ¿Cerrado o abierto? Ambiguos pasadizos alternativo se dejan prolongar en las hendijas dando paso a la urbe que atrapan paisajes, una foto de la sociedad desperdiciando o inviertiendo su tiempo... no pueden pensar en otra cosa, tan sólo cerrar su mente,hacer todo y ya "¿No me digas? Pero estoy apurado", "Me encantaría, pero tengo cosas importantísimas que hacer" como si acaso establecer un lazo, echar un cable a tierra... abrir las ventanas, no fuera mas importante que acentuarse como isla en un mar de antagónicos y estúpidos sentidos que licuándose terminan por transformarse en un sin-sentido pleno, una ausencia de sentido no cuestionada, negada, automatizada, la enajenación en su descarnada presencia hace marca hoy y aquí, asegurándose futuros inversores quienes promulguen esta religión.
Ya lo absurdo, ahora cosistencia de la insignificancia y el detalle no es mas aquel encuentro genuino, la casa en ruinas exhibiendo sus paredes devastadas, sus ventanas con candados, puertas que no existen, relojes acelerados, techos ahorcando, camas vacías flotando entre signos de pregunta haciendo de agua a esta isla, que mediante la represa genera energía hidroeléctrica impidiendo a la corriente seguir su rumbo, escondiéndola y sacando provecho, como con todo haciendo una diferencia en favor del beneficio.
Y ahora es triste, para estas ventanas con sus manijas oxidadas y los vidrios reforzados, sus cortinas con terciopelo negro y las persianas de metal, necesitan más que aceite para ver el sol, mas ellas quisieran... tantas cosas quisieran, como en La Condición Humana de Magritte, conformar soportando un imaginario de libertad aunque mas no sea tan sólo una ficción.