viernes, 26 de diciembre de 2008

Fuera de Juego

Me prendo un cigarrillo y arranco, derecho por la avenida juan b justo, no sé hasta donde llegaré tal vez me den ganas de doblar en Honduras, y parar... entrar a beber una cerveza en un barcito de por allí, tranqui... son las dos de tarde y es sábado, no estaría mal... buena compañía.
Lo llamo, le pregunto si está ocupado y no sé como invitarlo... podría haberlo pasado a buscar, pero está ocupado, como siempre hay cosas mas importante que buen momento de distracción.
Sigo fumando el cigarrillo, me senté en una mesa de afuera y mientras sigo pensando en nada, la brisa de frente y las bocinas haciendo batifondo ¿Que mas puedo esperar?
Ya pagué y estoy de nuevo en el auto, lo enciendo... pongo primera y voy a seguir dando vueltas, como mi mente, como la música... estoy cerca de su casa y cuando paso intencionalmente por la esquina lo veo limpiando el auto "este pendejo de mierda...." -pienso. Doblo y aunque sea contramano acelero y luego freno de golpe, me bajo y nos quedamos callados mirándonos... ¿Te ayudo? -le pregunté. "no vayas a rayarlo..." -me respondió. No le replico, me prendo un cigarrillo... a la mitad lo apago, lo mando a la mierda y me subo al auto.
De regreso a casa, con los ojos desorbitados, los oídos aturdidos y las neuronas desorientadas... con el celular en la mano, lo llamo a Mariano, lo invito a casa y pasamos una noche... divertida, como todas con él. Al rato me despierta cuando se está yendo... me doy media vuelta y antes de volverme dormir pienso "esto es vida".

lunes, 22 de diciembre de 2008

Anti domingo

Los domingos que llaman a la reflexión del inicio, del final de la semana, este día bisagra que encarna el desencanto engedrado por el festivo fin de semana. El domingo, monstruoso sin sabor y sin ruido de bocinas, la ciudad en ruinas, las campanas de Iglesia.
Digno de día espiritual, reclama el descanso y la quietud del cuerpo, que hoy no trabaja. Pero trabaja la mente, esos enanitos inquietos curiosean por los espacios cerrados abriendo puertas prohibidas en busca de emociones oscuras. La decadencia que implican se adhiere a la tranquilidad perturbadora del ambiente urbano y estallan el verborragia interna, las sensaciones mediocres del acaecer humano.
Mientras perdemos el tiempo pasando los días en un sinfin de obligaciones y ocupaciones, llegado el domingo ¿Qué haremos con tanto desdén? Ni cerca de ser ello lo que me persigue, es alguna de las razones que sostienen el trago amargo, de fernet sin cola, que algunas almas transitamos sin demasiado ruido, ni siquiera con estupor.
Las palabras llegan solas y se suceden, como todo lo que dicen por ahí, como todo lo que pasa aunque no estemos allí, mitad mentira y mitad verdad, como el domingo de descanso. ¿Y cuándo descansaré yo de esta pena extranjera?
Dejamos la resaca en el cajón y salimos en busca de causas que hagan de este gris, un fervoroso blanco brillante, una caminata en Puerto Madero, una estrella en el destierro, un barquito en el Río Paraná o miles de fugaces idolatrías mentales, para llenar de vida lo inanimado... y aún, incluso en estas palabras se hunden los espiralados blancos.
Y al fin, concluyo este acto que debería o hubiera querido realizar hace rato, escribir sobre este puto y triste domingo... que me recuerdo, cada vez... que haga lo que haga, él me encuentra siempre... en soledad.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Quimera

Estereotipia circundante,
silueta perpetua,
estigmas inextirpables,
recuerdos atosigadores.

Memorias, desamores,
soles y lunas,
la divina comedia,
este amor y este odio.

El duelo y la culpa,
el suspiro que repito,
y a paso agigantado,
a veces suave, me alejo.

No hay ídolos en mi país,
pero cada tanto,
me envenena una estrella fugaz,
infinita pasión, la vida es sueño.

Y sueño, de vez en cuando duermo,
ahora que me olvidé lo que estar
despierto y vacío, rompo el silencio y
grito: ¿Dónde están mis quimeras?

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Ver tigo

De la seguidilla de veloces sucesos me he perdido en la antesala de la redención, y qué pudiera hoy hacerme de brújula frente al vértigo que enfrento al doblar en cada esquina, al retornar de mi cada pregunta insatisfecha.... al ser tan real esta oscuridad y tan escalofriante este frío, aterrador este ensueño, minúsculo este resguardo.
Es esperable que en este entierro del presente, resurgimiento del pasado marchite las esperanzas degollando margaritas. Es posible, que la noche acompañe despertar en tinieblas y el hastío en el desayuno, las sábanas sin calor y el silencio sin canción. Es posible que el vacío hoy lo recubra todo.
Quizá, recorriendo los capítulos, no se trata mas que de resolver la indeterminación grisacea con odio feroz y volver al amanecer renegado y al dormir interminable... es cruel este vértigo que me atraviesa al devorar mis horas, al suprimir el oxígeno ¿Cuándo encontraré la salida de este infierno de voces y besos que no sienten? ¿Saltaré aunque me vaya la vida en ello?

jueves, 4 de diciembre de 2008

Complicidad

La felicidad trillada abrió al maldecir, sus brazos de terciopelo, fue suave mientras duró y como dura cualquier cosa, sólo alcanza para unos bellos momentos. Y que tan conocido y reconocida que siempre es igual... como estar bien, como una sonrisa sencilla.
Sin embargo un día te agarra un ataque de risa fatal, tan delgada en su finitud, tan absurda en su crueldad, quitando el oxígeno y casi sin respirar.... volver al presente, y aquel reciente pasado que hace llorar y otra vez estalla esa carcajada descontrolada, descuageringando todas las palabras siendo el discurso ya, una verborragia de neologismo desarreglados.
Desatina pues, aquel que aspira a la diferencia en el binestar de la sonrisa y se olvida de la arrasadora risa perturbadora ¡Oh comedia bendita! Tragedia ináudita. Entonces, luego de la euforia feroz, la tranquilidad... el silencio y las miradas mojadas que cómplicas giran de aqui para allá y va y viene, "doreando" en un impacto de seducción histérica. Relanza la comedia...
Regresa, la insoslayable melancolía a pintar el escenario de gris, porque esta frustración que se fundió en las palabras que recordaban la anécodta se resbalaron con las lágrimas que alcazaban los labios, luego de recorrer la mejilla.... ola escandalosa, finalmente confesó: "no sos vos, soy yo".
Otra vez, volvieron a reír.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Reedición

Aquí, hoy también vuelvo a perder aquello que nunca tuve, o si por tenerlo siempre es a condición de perderlo, haciendo como si aquellas cosas que te enganchan ya no existieran más. Pero como en estos los casos, uno se cree culpable... por algo que no dependió de sí mismo, y probablemente si hubiera habido algo que uno pudiera hacer, pero que falte está más allá del bien y del mal.
Entonces definitivamente uno se asume culpable y reflexiona al respecto, sobre las coordenadas de esta pantomima que vuelve y retuerce las entrañas, una vez más. Remar contra la corriente porque no es esto lo que uno desea o cree desear, sin embargo donde molinos de vientos buenos son los don juanes alicaídos.
Es el momento previo, aquel donde hierve la sangre y agoniza el alma, ya se sabe lo que va a pasar y no se puede adelantar el final o si, pero no está permitido declarar la muerte antes de una eutanasia confirmada. Es tan doloroso para el que está de este lado, esperar el alivio final... el ultimo respiro, entre tanto bullicio de voces mudas y una escena desvastadora, la calma. Que no vana, porque apaciguará este dolor... y sólo bastará con llamarla para que venga a propiciar ese punto de inflexión entre lo que fue y lo que será... en soledad.

martes, 11 de noviembre de 2008

Tristeza y Naufragio.

Aquí tallo con lágrimas, lo que en mi garganta se atraganta y no puede hablar, lo que más allá del presente, se expande y distribuye su melancolía arrasadora. Y es lo único que siento, ahora.
Ni siquiera se montó la ilusión, cuando siempre a medias lo sentía, cuando siempre afuera se quedaba pidiendo permiso para entrar. Yo lo invito a mi morada, pero se queda muerto de sed y mojado, esperando en la puerta de vaya a saber uno qué estrella. Nunca fugaz, porque no la deja ir, imposible un pez porque no deja huella al nadar.

Entonces, esta tinta transparente que no para de fluir, no puede surcar caminos, no logra hacer poesía; y creí que una vez quise creer, nuevamente aislé aquí en mi cofre una historia magullada por repentinas impotencias, consecuencias o correlativas de un poder. Es la superstición de una maldición que acobarda y quién pudiera... si se proyecta sobre mi superficie, aquella cobardía, objetaré: lógica incauta, no soy yo víctima ni tú victimario.

Ya no es una queja ni grito desesperado, es la manifestación de la oscuridad que con el agua apaga la llama y con el viento toma distancia. Las olas, cuando sube la marea me alcanzan a las costas, para en una tarde... cuando baje, quedar aleteando, pero finalmente... como cualquier final, dejando lo que más de una vez, he penado y a lo cual lamentablemene, me he consagrado: simplemente una huella donde mi cuerpo repose y mi cabeza sueñe, un regazo... muchas veces un abrazo, que acobije cuando es necesario caer y despedazarse. Cuando el desencuentro asoma, no queda más que el azoramiento de la posibilidad; cada vez más pregnada de imposible, taponada por el brillo crepuscular de una figura en el horizonte.

Ya no me indigna. Sólo me duele la cofradía de tu deseo... mirando por la ventana, por el sólo hecho de mirar. Subsumido en los volados de una pollera que no puede girar... que no puedes levantar; tímido... ¿Se atreve? Y después que se jacte de su coraje, pues no sabe siquiera asomar su nariz por la ventana. No sea cosa que acaso, el espejismo vaya a desaparecer. Leí por ahí, sobre las pasiones del ser que cuando uno se apasiona en la ignorancia, es porque nada quiere saber.

Pues hoy creo en la dignidad, y me ha tocado ir a parar, varada, en la repitición impía que no me pertenece, pero ya aprendí la lección mil veces. Allí donde mi huella no quepa porque la marea la rige una luna brillante que no puede alcanzar y cada vez se escapa más, allí es donde sólo se trató de la promesa de un lugar. No han sido más que expectativas y es lo único de lo cual este pez se ha logrado alimentar. Si aquí naufraga esta balsa, dependerá de este mar.

Responsable en estas palabras, de mi tristeza ciega y la opacidad que me petrifica, es que áquel brillo que me quita el lustre... ¿Qué puedo venir hacer yo aquí sino simlemente ser su sombra? O peor aún, una voz que retorna hinchapelotas a reclamar, aquello que sabe no es suyo, pero necesita como mujer, sentirse oída, sentirse notada, sentirse necesitar, desear... querer. Atención, y sólo hallo un atentado. Es simple, pero no es claro. Quizás conlleve más esfuerzo y sea mi modestia, tal vez falsa. No quiero pecar, pero es demasiado obvio y no tiene nada que ver con la cantidad.

Algo se rompió. Por los augeros, arrancados a mordiscos, se filtra el agua que anclará bajo el pesado mar... lo que pudo haber sido, lo que una vez tontamente llamé -porque esa la única forma de estar en el amor- trascender los límites... y desear. Me corrijo y rectifico: yo no sé nada de que se trata estar acá.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Touch

De las palabras sentidas, al sentido de las palabras. De los sentidos ocultos a las ocultas sensaciones. Delos a delas y de velos hacia develas. Deberas hacia de/veras y también llegando a tan bien.
Un juicio que precario, pierde el juicio por su insensatez tan poco librada al azar, tan pronto falaz. De repente, es rápido y la velocidad más la intensidad pervierten los sentidos; sentidos palabras hacen sentir, sentidos que no es más que sentir por dos.
Cuestión: gestionemos la vibración sónica y el impacto visual, la oralidad toda y el amor audaz. El jirón de mentiras más sus respectivas verdades, inundad mis costas, salvad mi pellejo.
De aquellos otros, de aquellos estos, de ellos mismos rescatad su sensación incapsulable.
Brindar y no solamente con copas; dar un pedazo de vida, un juego de veras. Trascender la polaridad, dejarse embriagar.

Mostrar, al fin, lo mismo da si es que implica ocultar, lo que se calla y también habla. Lo que disonante desafina y no domina, no. Mas si un par, son un para; silencio que se dirige a otro, grito mudo que no se oye, no quita la desesperanza desesperada por atravesar el muro ciego.
Desparecer, para no dejar de ser visto sino creyéndose que uno se fugó. Filtrarse, por los alcantarillas y como ratas roer la piel. Abandonar el campo del miedo, de la sensación insípida y muerta, pasivamente, por los estímulos que circundan dejarse domeñar, sin desdeñar señora doña, lo que este señor tiene para dar; lo que le queda por tocar... por escribir y rescatarla del sueño durmiente, hacer poesía con... otra melodía.

martes, 23 de septiembre de 2008

Uia!

Hay un punto o varios puntos, algunos son suspensivos e instauran la incertidumbre, otros finales, otros aparte. Otros, simplemente nada(n). No importa cuánto afectan, si rozan un punto de afección, la certidumbre apacigua, ambigua, este drama denso y merma las algarabías que ayer nos hacían reír.
¿A dónde mudarme sino tengo lugar donde alojarme? Dar apertura a este terreno sin techo, a estas playa sin mar. Y adorno con palabras e incertezas un silencio, por no callarlo me lo creo, por no enmudecer, respondo. Finalmente entumecer y desvanecer el divertimento. Quedarme acá, aún sin saber lo que quiero, y así creerme que quisiera... ¿A donde?
Entrar y desvariar, lo que siempre en el mismo lugar supo estar, cual enfermo de ironía contrariar las costumbres toscas, aquellas que duermen, las que no te dejan dormir, al cabo... no creer que algo se puede hacer por cambiar el curso. Si al menos dos, vamos a inventar esta casa de cristal.
¿Hacia donde van nuestros pasos si van? Y ¿si acá estamos sin saber porqué? Digo, no sería extraño que otra vez el azar se haya involucrado en producir existencia sinsentido, donde aquello que incipiente se vuelve "cosa", se desgasta en su ciclo mismo.
Dicen, yo también puedo decir pero me callo. Y ahí pierdo. Sin embargo, para saltar... necesito un agujero.
Y al menos eso ¿Hallaré?

jueves, 18 de septiembre de 2008

Cíclico

Ahora que me ocupo de sus lados, y esos bordes inexistentes.
Ahora que no sé dónde estoy, sino estando.
Ahora que, el «ahora que» se repite, vuelvo a/sentir.

Después que, del ahora que algo queda.
Después que, lo que pasó... y pasó.
Después que, advierto mejor antes que.

Antes que ¿Qué maldita cosa?
Porque antes "maldita cosa" no era.
Antes ya es ahora que.

?

Sube pero baja
y no es una cosa.
Rebalsa y drena,
pero no es el agua.
Motiva y agota,
tampoco es la actividad.

¿Será el acertijo?

lunes, 15 de septiembre de 2008

A(rriba) y A(bajo)

Me recuesto sobre tulipanes, respiro y algo más se filtra en esta sensación otrora, un sueño entró por la ventana y cómo resistir a su furor.
El recorrido muchas veces repetido, desde afuera hacia adentro, rozando el límite intermedio entre la risa y el llanto, la felicidad y la tristeza, y se vuelca... de un lado te estropea, del otro te regenera. Y su camino vuelve a tallarse, las mismas rutas, los mismos paisajes... el mismo clima, y nuevas buenas o vertientes.

Otroras, maneras. Y sin embargo, una sensibilidad inesperada me abre paso, se deja ver el puente levadizo que se baja hacia vos... me doy una vuelta por alli y las costas son tan altas y estas paredes no sé como haré para surcarlas. Otrora, prende la lamparita. Escucha. Mira. Las pinceladas con colores oscuros, preestablecidas, ahora se transforman con nuevas formas, nuevos vivos. La luz, entra por allí y el acertijo se hace respuesta. Denuncian, esas palabras un gesto desagrable, enuncian un dolor interminable, desde allí gritan desamparadas las voces ahogados que se sumergieron en la laguna del recuerdo.

O callas o hablas. O cierras o abres. O también podés confesar que al haber cerrado el pecado se tatuó en el recuerdo marchito, con manchas y desahuciado, ahora es un entretelón oscuro. Y lo opaco, dueño del marcado recorrido, retorna y se devanea y vuelve. Aquellos colores cenizas hoy destruyen, como ayer también lo hicieron, hoy azolan el cielo cristalino y una burbuja de humo se postra sobre el reino.

Ser cobarde para poder tomar coraje y enfrentar los tormentos, porque si de atrás no vamos para adelante ¿Cómo hablaremos de presente sino en pasado? Resulta que hoy no existe, pero cuando fue dejó sus agravios y que tristeza la mía, cuando recuerdo lo irrememorable, que decepción ese vacío que ni siquiera puedo inventarle un disfraz.
¿Es que acaso lo habré deseado?

¡Ay! Pequeño destello veloz que me hacés temblar ¡Cuánto tiempo sin ti! Y ahora contigo, me desespero. ¿Dónde has escondido la brújula que solías ser? Partir cuando era feliz, saltar cuando no queda más remedio... y otras elecciones, otros recorridos. Llévame pues donde yacen mis memorias, recuérdame las razones de trazar este sendero.

Algo así parecía acontecer en el nauseabundo sitio de los vivos, como así un día... y a la noche ya no cuenta como hoy. Dónde atisbaré sino te hallo...



jueves, 11 de septiembre de 2008

Histeria

E inventar este sueño con simplemente dos jirones de escenas.
E imaginar, tantas y cuantas vueltas y veletas de otros suspiros.
E investigar, que será de aquellas y de aquellos en sus vericuetos cotidianos.
Y envidiar, inconcientemente. Claro. Sólo es una queja.

Aclaro, por si acaso no se entiende este comentario. Vamos más allá de lo dicho y creemos un más acá de príncipes. Y esa es la historia de los hombres y las mujeres que escoltan, pero lo que atrapa es el misterio de lo que ella engendra, de lo que ella provoca. De todos modos ¿Qué nos importa él sino porque lo que nos importa ella? La chusma es así.
Entonces, de esta novela, no se salva ni la vecina. Sin embargo, lo que es peor es que hasta a ella le roban sus harapos, pero no todas. Alternativamente, el foco varía y según y según. Tampoco no todos, porque ellos también.

Cuando debiera ser un melodrama de tarde, casi siempre terminamos enredados en sus téntaculos seductores, como tales tan solo para sustraerse. Y después, tiran la zanahoria y ahí vas vos detrás pollereando. Las víctimas u omnipotentes, no dejarán de mostrarte el dulce... de gustarles el caviar y rechazartelo. "Lo quiero, pero no me lo des" es ley.

¿Y quién se divierte allí? ¿El director de esta película? ¿La víctima de este intenso fabular? Como si alguien pudiera pasarla bien o mejor, las desgracias están siempre repartidas e incluso muchas veces es peor. Entonces ¡Vamos a competir a ver quién está peor! Eso también lo disfrutamos.
En estas palabras, no creas que hablo yo -fiel obsesión musical-.
¡Es que con muchas me divierto mucho! Es una manera más sana de gozar que dándole vueltas al fin y nunca encontrarle el punto y aparte. Por lo que, ya no aclaro si oscurece, porque las nubes mojen este relato sabroso y el sol reine más allá de que amanezca o atardezca.
"Todo lo que sube, tiene que bajar". ¿Y si lo dejamos ahí?

viernes, 5 de septiembre de 2008

Obsesión

De atrás para atrás y hacia adelante giro y allí lo encuentro, áspero y taciturno a la espera de un hambriento deseo, que lo atrape en su red y haga de su cuello más que un pescuezo. Yacía hasta hace un tiempo recostado en las nubes transparentes y protectoras, intocable. Dentro de esta misma inmutabilidad, la tozudez toma protagonismo y los tintes se deslucen. El brillo que lustra sus zapatos, esconde sus harapos y oculta su miseria.

Vacío, como todos, pero rebalsado desconociéndolo y tantas cosas olvidadas, desgastadas, una mente obtusa y un idealismo pasado de moda, palabras desautorizadas y pobres intentos en un horizonte imposible, lleno de tsunamis destructivos. Ahora, convirtiéndose en algún día y los pecados evitados. Hombre necio ¿De qué se tratará vivir?

Por aquí estoy también apañando lo no dicho y jugando en este contexto sus cartas, acá somos demasiados para tan pocas ganas, también somos pocos para tanto abandono, los mismos que hemos padecidos penurias, cada uno en su nube, cada uno en su isla. O quién sabe qué estará pasando con todo lo que estos ojos no pueden leer, lo que de la interacción no podemos develar. Y revelar.

Pero sin más, ni menos es lo que aquí ha sucedido, lo que hemos hecho de estas circunstancias, lo que pudimos resolver de tanta maraña y encrucijada, en esta ruleta rusa no se puede saber a quién le tocará hoy. Un destino cruel o mil destinos posibles, sobre todo uno inamovible porque hay cosas que no van a cambiar, el problema es que no se puede saber qué. Por ahora.

Y la escapatoria se convirtió en un modo de vida, somos fugitivos del encierro y es al momento la razón que abre a la salida ¿De dónde? De aquí. De donde somos presos, no más que en oraciones a las cuales no podemos trocarle sus letras, cual si fuéramos autores de nuestro existir, qué habría sido del no nacer y es mejor opción que morir. Otra vez, volar y caer. Al fin, un fin.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Y sucedió.

Aquello que no calculé, lo que de las manos se escapó, cuando los hilos se cortaron fueron cayendo uno a uno los pedazos de bronca, en cada respiro por cada cuadra. Y cómo escribir, más de lo mismo cuando se desgarra la piel tan drásticamente, la sorpresa que fue ciertamente un espanto a los ojos atónitos y desolados. Una mirada, nuevamente. Cero palabras y un signo de despedida, abriendo al sucesivo acontecer de preguntas sin respuestas y mudismos maníacos, una mente desvariada viajando de estación en estación por las premisas que no fueron lo que tenían que ser ¿Qué falló?

De qué valerían luego, si ni siquiera asomaron los perdones maldecidos, si al fin de allí como piedra no surgiría como motor este sollozo. De nuevo, me pregunto de nuevo, otra vez me pregunto otra vez, y la rueca gira y devuelta gira, y voy allí, acallada pero particular, penando sin reconocer, que la apuesta perdí.

La libertad coartada en el insistir orgulloso que no tendió la soga, pero egoísta al fin, me trajo sobre la herida que despistadamente y no tanto, tapé. Ahí es. Allí donde terminan y empiezan todos mis problemas. Eso es. Y estas limitaciones imaginarias que impiden cruzar... cuando volví y ya quisiera, retornar allí donde todos los espantos son tan cómicos, y las comedias tan trágicas, al mundo del revés donde Alicia apostaría todo a un par de reinas.

Haber conocido y extrañado, haber cumplido y amorzado, haber habiendo, donde se condensan mi pasión y mi deseo, atraida por el resplendor e incauta pecando de mórbida y como el escenario no lo volverá a ser tan intenso, la caída no podrá ser peor. Pero a su vez palpitar al absurdo y el serio problema, al fin no entender qué está pasando aquí para luego encontrarse despedazada, para con las secuelas de aquel flagelo, rearmar y formentar una nueva historia... ahora que mi lupa cada tanto desaparece y el llevar a cabo se convertió en el protagonista de esta seguidilla de despedidas, que ya no, al menos no a costa de mi propia traición, sucederán. Esta neurótica nuevamente renuncia, y esta vez a la indignación que no habría podido resignar sino a favor de un sendero distinto.
Hasta aquí me propongo tirar por la borda aquellos bordados que habían sido cosidos sobre mi ser y encausar hacia aquel destino que voraz una vez viví y me abrió hacia el paraíso de lo alternativo.

Can you read my mind?

What kind of dream are u living? What mean are you believing? Tomorrow, never knows. Sometimes, the life or the death is more complicated than we can imagine. Actually it's that we can't imagine, probably when someone catch the concept is the moment when loose it.

This is my jump to the language.
I know that I have made grammatical mistakes, but i don't mind, i dón't know which one, neither care. (this for example)

sábado, 30 de agosto de 2008

Porqué

Porque siempre es la misma conclusión
que a veces se hace piel,
Porque la cantinela, no para de tocar
no para de ser perogrullada.

Porque la vuelta, no es revuelta,
sino devuelta.
Porque los porqués ya son trillados,
y sin embargo, no es lo mismo.

Porque queda el margen,
de no identidad.
Porque es posible,
la mutabilidad.

¿Cuándo? ¿Quién? ¿Cómo?
¿Dónde? ¿Qué?
Y otra vez: ¿Por qué?

Escribir.

Dejar de escribir y sobre todas las cosas confeccionar el texto alado, al escrito tallado dejarlo ser como una melodía infinita, como el sinfín de estrellas, con aquella inmensidad acaudalada de pensamientos y emociones, no suspender su diseño. Y ese ideal, entonces estropeando el mismísimo hecho de escribir, para arrancarle su estética y su proliferación arcaica, para quitarle su esbelta armonía, que rompiéndose contra el espejo termina destruida. Arrugada sobre el papel que arde convirtiéndose en ceniza de lo que hubiera sido si aquél no hubiera manchado el verbo.

Por lo que si en la compulsión misma la repitición no se iguala, no proponerse nada y volcarse al papel límpido sin reglas ni anagramas, sin gramática ni esctructura más que el otro lado envolviendo un vacío misterioso a ser rellenado, animarse a dar vuelta la hoja y quedarse sin palabras. Como en este momento, cual si fuera mas o menos un presente, levantar la valla.

Desde acá no se puede ver más, desde acá qué escuchar, desde aquí mutilando las metáforas, flur intermitente de efectos supraterrenales. Vulgar suceder, sobre el prejuicio de otra categoría aristocrática ¿Y al fin a quién le importa? si el que escribe es él. Pero hay pocas oportunidades para que las consecuencias sean distintas y no es la salida echarle la culpa. Si hay algo que sé es lo que hay qué hacer, si se quiere "Usarlo de trampolín" ¿Pero cómo hacer para burlarlo sin que te espere en el chapuzón, sin que te lleve en el salto incremendo los miedos y aplacando la adrenalina? Y hasta aquí qué quedó del escribir que no sea recitar.

Entonces, metáforicamente delirar e inventar, ya no están tan lejos. Se acercan vertiginosamente para colarse a mi lado y pasarme letra, en voz alta, en voz baja ya cayeron o callaron, las escamas y mudándome de oropoles, a flor de piel queda la angustia que subsiste, nuevamente y da impulso a una lectura posible de aquellas que por ahora, sólo he logrado dar cuenta. Disfrazarse, y no saber qué se tiene puesto, robarle figuritas, ser hablado y creerselo... psicopateando mientras burlo, al arlequín que me hace esclava, darle una vuelta más y no subvertir los sentidos sino hasta nuevo aviso.

Incluso cuando los momentos no lo son, ser lo que se es, siendo a un son: porque desmerecemos y banalizamos las salidas posibles: "Damelo, es mío. Dejamelo gozar". Aferrarse a los espejismo que se venden como posibles y frenarse, acostumbrándose, conformándose con penurias y maleficios. Pero se sigue siendo hablado y no estoy hablando yo, sólo a través de mi. ¿Cómo burlarme? Si uno mismo es su obstáculo, si uno mismo se aferra al "pedazo de carne", si uno mismo no quiere.

Pero él sigue escribiendo, yo sigo yendo. No te ahorra nada, ni todo. Sigue insistiendo, pero no es igual, hoy no es igual. Y entonces, la dirección... yo sigo yendo. No sé porqué, pero no lo necesito porque las razones están, porque son estas. Ya no es un moral sentmiento del "hay que", pero tampoco puedo dar testimonio de lo que se trata. Otra vez, a la deriva. Y no sé qué escribiremos esta pez.

domingo, 3 de agosto de 2008

¿?

Reitero la pregunta ¿Por qué cuándo uno está feliz no hay inspiración que resista? Los aromas, los placeres, los paisajes ¿Por qué deberían ser musa de este suplicio sin palabras? De estas metáforas que no se dejan crear, de los sitios que no podremos exponer, de las verdades que no quieren dejarse tallar. Y regreso a las lágrimas para esculpir estás palabras y fingir temor...
Es tamañan tarea la de no encontrar donde llorar hoy e inventar dónde podría ser en cualquier otro momento, que no sea hoy. ¿Por qué deberían fluir las palabras? Como un caudal vertiginoso se hacen presentes en cada marca que dejan cuando impulsadas por un dolor se hacen carne. Cambian su naturaleza inherente por una miserable soledad que las acoge en un texto sin pasado, ni futuro, tan sólo producto de este momento y bajo estas coordenadas. Y les toco escribirse hoy, y mañana ya no serán las mismas porque ya no lo son.

Cuán largo podría ser el siguiente párrafo y quizás, lleno de verbos y adjetivos repetidos e infinitos, vacíos siempre de sentido, porque allí donde me repito que hay de mi, si tan sólo son supuestos de este ingarantizable presente, porque ahora podría ya no ser hoy y ni siquiera ser. Al final son estas mismas letras que hacen tiempo en su decir, sinsentido, pero diciendo ilógicamente otro universo que no aprehendo y se hace difícil apretar... para que brinde su jugoso tercipelo sólo asible a la sensación. Podría creerme que ahora estás acá y que estés acá, en las mismas palabras que me hacen existir, tan sólo dejándome creer que las escribo.

Aquella particular voz que creo mía, me canta mil estrofas desconocidas, algunas aburrídisimas por ser lamisma peronata de siempre, un chiste repetido al cansancio, un mal trago sentido hasta el pescuezo, dos dolores incomensurables aferrados al pecho. ¿Por qué? Y retorna aquella pregunta que le de fundamento al incanzable insistir de estar acá, presa de este mundo hecho de adicciones, adicta al producto y un poco menos adicta, viviendo. Es compulsivo este lazo que hecho hacia el islote vecino, ya no espero nada...

Incluso, me pregunto cómo es posible dar una respuesta que cierre algún cabo en este barco que naufraga en altamar. No desprecio aquello que tengo, pero de qué sirve tener si vamos a estar pendientes de lo que no tenemos y es siempre infelicidad la que padecemos, y ahora que no es así, esperaría que fuera de otra manera... y es tan macrocomplejo que las razones y los medios que llevan al "fin" sean tan trillados. De todos modos ¿Será ese el problema?
Es que sino lo es ¿A quién vamos a echarle la culpa? Ja! como si cambiara las cosas...

Tal como están son disfrutables, totalmente. No es lo que padezco hoy sino lo que no estoy padeciendo que también me recuerda que podría no serlo. No obstante no logro salir del código binario que coarta mi vida, y si quieren que escriba sobre el más allá.... tendrán que conocerlo. Basta y fácil salida de esta encrucijada clishé.

Volvamos a empezar. Todo lo anterior es un señuelo de este tramposo derrotero.
Si vos querés saber, empezá por saber, que no todo se tratra de eso. Si querés vivir, mejor morir en el intento que nunca haber vivido. Condición sine que non de esta incondicional idoneidad del ser. Vente más acá... o vete más allá, hete aquí siempre las mismas circunstancias. ¿No será que tan sólo son cambios de escenario con el mismo guión? Voy a contarte una cosa: Comprate un perro. Si acaso es lo que quieres, ellos saben amar. Al menos yo, prefiero perder por no saber y ganar sabiendo que podré sentir más que amor...


domingo, 27 de julio de 2008

Binarismo

Cuando pienso en lo absurdo de la existencia,
me pregunto cómo salir por la tangente,
porque si lo absurdo encuentra su contrapartida,
¿Qué será no existir sino lo más significativo de este viaje?

Si salir de aquí, es por allá,
¿Dónde es por allá sino es lo que no es por aquí?

Qué será de nosotros siguiendo esta lógica...